El ventilador no solo mueve aire.
También puede aliviar… o destruir el esfuerzo respiratorio de tu paciente.
El paciente puede:
- ser ayudado por el ventilador.
- luchar contra el ventilador,
- agotarse intentando respirar,
- o depender completamente de la máquina.
Entender el trabajo respiratorio cambia completamente cómo vas a interpretar la función de la ventilación mecánica.
¿Cómo funciona la «respiración» y la ventilación con ventiladores mecánicos?
Mecánica Ventilatoria
La respiración espontánea genera presión negativa para atraer aire. La ventilación mecánica genera presión positiva para empujar aire.
Respiración Espontánea
El diafragma inicia el movimiento y el pulmón sigue a la pleura.
1. Impulso neural.
2. Contracción diafragmática.
3. Presión intrapleural negativa.
4. El pulmón sigue a la pleura.
5. Entra flujo aéreo.
Ventilación Mecánica
El ventilador genera presión positiva y empuja el gas hacia el pulmón.
1. El ventilador genera presión.
2. El gas entra empujado.
3. El pulmón se expande.
4. Aumenta presión intratorácica.
5. El diafragma es desplazado.
¿Cómo «respiro»?
En condiciones normales fisiológicas y en respiración espontánea, el orden es el siguiente:
- Se produce un drive o impulso neural desde el SN hacia la musculatura torácica (diafragma).
- La musculatura se contrae (proceso activo) y crea presión negativa interpleural (pleura visceral y parietal).
- El pulmón, ante dicha presión negativa se expande, por el cambio de presión.
- Al expandirse el pulmón, crea a su vez una presión negativa intraalveolar.
- El aire entra por nariz y boca hacia las vías respiratorias para igualar la presión atmosférica con la intraalveolar.
Por eso se dice que la «respiración» (ventilación) es un proceso activo (al contrario que la exhalación y dependiente de presiones negativas.
Cuanto «peor está el pulmón»:
- más presión necesita generar,
- más músculos recluta,
- más oxígeno consume solo para respirar.
El paciente puede terminar: agotándose para sobrevivir. De ahí que surja el trabajo respiratorio.