Modos controlados
En los modos controlados el ventilador hace todo el trabajo. En estos casos, el paciente puede presentar ausencia de drive respiratorio, o ausencia de impulso. Este estado también podemos conseguirlo mediante el uso de relajantes neuromusculares o hipnóticos-sedantes. En el primero de los casos inhiben la acción muscular (no hay impulso aunque haya drive). En el segundo de los casos, según el fármaco usado podemos inhibir el drive. Por ejemplo, la ketamina se caracteriza por ser un fármaco hipnótico-sedante-disociativo que conserva el drive respiratorio.
Usando un modo controlado, el ventilador adquiere un control total (en ocasiones puede combinarse con modos asistidos o semicontrolados).
El paciente:
- no necesita generar esfuerzo,
- no controla volumen, ni presiones,
- no controla frecuencia.
Esto puede ser útil cuando:

¿Fantástico no?
Pues no… todo tiene un precio… usar modos controlados está bien en unos pacientes. Sin embargo, conlleva riesgos, especialmente a mediano y largo plazo.